El patrón persona
La desaparición del patrón oro
En 1971 el presidente de los EE.UU., Richard Nixon, abolíó el patrón oro y dió origen a uno de los períodos inflacionarios más acuciantes de la historia mundial. Además, culminó el plan de a creación de la Reserva Federal, que unos pocos banqueros crearon allá en 1913 en Isla de Jekyll, con el pistoletazo de salida a la fabricación de dinero 100% fiduciario. Vamos, que su valor es igual al dinero del juego Monopoly.
El proceso del reparto del dinero recorre una pirámide desde la punta hacia abajo, y mediante los impuestos y la inflación, este dinero es devuelto de abajo hacia arriba. Así están las cosas actualmente, y este sistema es la fuente de la pobreza extrema de la mayoría de la población en todo el mundo.
Hay que decir que aunque este proceso también existía en los tiempos del patrón oro, el hecho de que este patrón creara un límite a la fabricación de dinero, establecía también un límite a las locuras económicas que las élites podían inventarse. Cuando cayó el patrón oro, la población de las clases medias y bajas no fueron conscientes de los peligros que se avecinaban. Sin embargo, un par de años después subió el petróleo y se disparó la inflación. Por supuesto, los gobiernos occidentales culparon a los países productores de petróleo, pero en realidad no fue así: las élites económicas tenían ya barra libre en el sistema.
En otro artículo escribí: mientras la sociedad esté montada de manera piramidal, dará igual el sistema económico que se aplique porque los de abajo lo sufrirán siempre. Por lo tanto, y si nos preguntáramos…
¿Qué es la vida humana realmente?
Pienso que el dinero es un buen invento. Nos permite no ir por la calle con una vaca para cambiarla por tres carneros. El problema no está en el concepto en sí, sinó en cómo los usamos los seres humanos. Cómo hemos creado unos valores a su alrededor que permiten que no importe que muera gente si eso da beneficios a las grandes empresas.
El modelo neoliberal dicta que cada uno se las apañe como sepa y pueda, es decir, aquello de “no regales pescado, sinó enseña a pescar”. Cosa que veo bien si no se hubieran pervertido las reglas del capitalismo; en realidad este modelo neoliberal defiende una oligarquía que concentra la mayoría del dinero que se crea en el mundo. Y puesto que a la población se le educa para obedecer y aceptar los valores asociados a la acumulación del dinero, esta acumulación les otorga poder y manejan a los gobiernos, democráticos o no, a su antojo.
Existe la idea de que una persona tiene éxito en su vida si obtiene riquezas materiales. Pero parémonos a pensar un momento, ¿qué diferencia hay realmente entre un banquero de Wall Street que muere a los 70 y una persona que vive en una montaña contemplando el cielo y muere a los 70? ¿Quién ha tenido mejor calidad de vida realmente si ambos mueren a la misma edad? Como se titulaba la excelente película de Frank Capra: “You can’t take it with you“(No te lo puedes llevar contigo).
Sociedad en red
Tengo esta idea casi subversiva de que todos los seres humanos somos iguales. De que desde que nacemos hasta que morimos todos merecemos vivir una vida digna acorde a nuestras ideas, y desarrollar al máximo nuestras capacidades. De que nadie es más importante que otro por acumular bienes materiales, y que la vida es igual de importante para todos.
Así que imaginemos por un momento…
Imaginemos que la producción de dinero dependiera de la cantidad de seres humanos que habitan en la Tierra en cada momento. Que el dinero no se repartiera desde la cúpula hacia abajo, sinó que no hubiera cúpula sinó una red al mismo nivel. Que todos tuviéramos un mínimo desde nuestro naciemiento hasta nuestra muerte.
Ese dinero necesario, lo crearíamos todos y cada uno de nosotros en función de nuestras necesidades, el lugar en el que vivamos, etc. Dejarían de haber bancos centrales. Y el dinero ya no estaría controlado por unos pocos. La economía funcionaría relamente dependiendo de todos y cada uno de nosotros, que seríamos los nodos de la red económica mundial.
Por ejemplo que, simplemente por el hecho de existir, cada ser humano dispusiera de la cantidad necesaria para no tener que preocuparse ni por guarecerse, ni por su alimentación, y ni por algunas de sus vanidades. En este ambiente, no dejarían de haber ricos ni capitalismo, pues los más habilidosos e inteligentes seguirían creando empresas de bienes materiales, pero la pobreza dejaría de ser material, y pasaría a ser sólo intelectual. Es decir, que aplicáramos un “patrón persona” económico.
En fin, que es una propuesta…
Bien, es una idea a desarrollar más profundamente, y estoy seguro de que nada original. Por supuesto, contraria al darwinismo social y económico. Y no es meramente un sustento mínimo subvencionado por el estado, porque podrían no haber estados. No obstante, creo profundamente que las personas estamos antes que la economía, pero que la economía es esencial para el desarrollo de nuestra sociedad. Sólo que los valores asociados a ella tienen que cambiar irremediablemente para que nuestra sociedad humana no colapse. Si de verdad nos creemos seres inteligentes, seguro que antes o después encontremos el camino. Espero que no sea ya demasiado tarde.