Mundo Humano

Una visión parcial y subjetiva de nuestro mundo por @jmgoig

Etiqueta: Frank Capra

Hay que extirpar el cáncer, no ponerle tiritas

Releo este artículo que escribí el pasado 16 de mayo de 2011, y no puedo más que sonreir de emoción y pensar: estamos consiguiendo algo importante.

Aquí está:

Un día antes de la ya histórica manifestación del 15 de mayo promovida por DemocraciaRealYa, hubo por la mañana del 14 en Barcelona, y otras ciudades, una manifestación promovida por los sindicatos tradicionales en contra de los recortes sociales.

Mientras que respeto a todos los convocantes y participantes que acudieron a la del 14, unos 30.000, pienso que la del 15, con unos 15.000 participantes, es realmente más significativa. ¿Y por qué una manifestación con la mitad de asistentes me parece más importante? Pues porque la primera continúa el juego de presionar para poner parches y la segunda ataca el problema directamente, es decir, porque hay que extirpar el cáncer, no ponerle tiritas. Además, la segunda reunió a gente de toda clase, edad y condición: había trabajadores y había empresarios; había jóvenes y había viejos. Un auténtico ejemplo de movimiento horizontal, con mentalidad de red, en el que no hay líderes sino nodos.

La clásica lucha obrera y social siempre ha consistido en arrancar concesiones de las clases dirigentes, en un tira y arrastra que sólo lleva a que los derechos adquiridos luego sean retirados otra vez y vuelta a empezar. Es por eso que mucha gente se pregunta de qué sirven realmente los sindicatos. Con el tiempo parecen haberse acomodado al juego y están comodísimos en él. Es como una obra de teatro en la que cada uno sabe su papel y ninguna de las partes desea que la obra finalice nunca.

Sin embargo, la ciudadanía se ha hartado. Quizás la crisis no ha estado mal, pues ha puesto al descubierto lo que muchos advertían hace años y que ahora es supinamente evidente. El problema no es temporal, no es coyuntural, como les gusta decir a los políticos, es de sistema. Es un sistema creado para que unos pocos se aprovechen de la mayoría. Y cada vez más esos pocos son cada vez más pocos, y esa mayoría es cada vez más mayoría.

Durante el tiempo de aparente bonanza económica el “pan y circo” funcionó sin problemas, pero ahora sólo hay circo y poco pan. La gota ha colmado el vaso, y otras metáforas similares.

Por eso, la gente, antes aislada y que no pasaba de las tertulias de bar con las quejas habituales, se ha aprovechado de los nuevos medios de comunicación. Unos medios tecnológicos que ahora son realmente de comunicación pues se crea el diálogo, no como los antiguos medios, con su cansino monólogo.

Y  la sociedad civil, como nos gusta tanto decir en Catalunya, se ha organizado y se ha movilizado. La gente ha hecho lo que los gurús expertos decían que era imposible: han salido de sus cómodos sillones y pantallas, han dejado el ratón por unas horas y ha salido a la calle para decir “aquí estamos y el juego ya no sirve, las reglas han cambiado.

Desde el punto temporal del día después es posible que mis palabras parezcan precipitadas, el tiempo, como siempre, las juzgará, pero ya se ha inventado el término #spanishrevolution para definir este día después; y que es ya un hashtag que rápidamente se está usando en Twitter. Sin duda, si en los 80 del siglo pasado se decía aquello de “quien no corre, vuela“, ahora el que corre se queda atrás, todo es instantáneo: hemos pasado de la física de Newton a la cuańtica casi sin darnos cuenta.

¿Qué nos depara el futuro, entonces? Ni idea. Pero por si acaso, no estaría de más volver a ver la gran película de Frank Capra que titularon en EspañaJuan Nadie“. El poder de siempre está muy habituado a destruir todo movimiento que pretende moverles del pedestal.

¿La voluntad de la gente lo conseguirá esta vez? Lo cierto es que estamos en una nueva época en la que nada es ya tan predecible como antes. Los métodos anteriores de represión ya no funcionan tan bien, ahora todo se sabe en el momento en el que ocurre.

Es una incógnita cómo terminará todo y hacia dónde nos dirigimos, pero las evidencias apuntan a que ha empezado una auténtica #spanishrevolution. Ya tocaba.

El patrón persona

La desaparición del patrón oro

En 1971 el presidente de los EE.UU., Richard Nixon, abolíó el patrón oro y dió origen a uno de los períodos inflacionarios más acuciantes de la historia mundial. Además, culminó el plan de a creación de la Reserva Federal, que unos pocos banqueros crearon allá en 1913 en Isla de Jekyll, con el pistoletazo de salida a la    fabricación de dinero 100% fiduciario. Vamos, que su valor es igual al dinero del juego Monopoly.

El proceso del reparto del dinero recorre una pirámide desde la punta hacia abajo, y mediante los impuestos y la inflación, este dinero es devuelto de abajo hacia arriba. Así están las cosas actualmente, y este sistema es la fuente de la pobreza extrema de la mayoría de la población en todo el mundo.

Hay que decir que aunque este proceso también existía en los tiempos del patrón oro, el hecho de que este patrón creara un límite a la fabricación de dinero, establecía también un límite a las locuras económicas que las élites podían inventarse. Cuando cayó el patrón oro, la población de las clases medias y bajas no fueron conscientes de los peligros que se avecinaban. Sin embargo, un par de años después subió el petróleo y se disparó la inflación. Por supuesto, los gobiernos occidentales culparon a los países productores de petróleo, pero en realidad no fue así: las élites económicas tenían ya barra libre en el sistema.

En otro artículo escribí: mientras la sociedad esté montada de manera piramidal, dará igual el sistema económico que se aplique porque los de abajo lo sufrirán siempre. Por lo tanto, y si nos preguntáramos…

¿Qué es la vida humana realmente?

Pienso que el dinero es un buen invento. Nos permite no ir por la calle con una vaca para cambiarla por tres carneros. El problema no está en el concepto en sí, sinó en cómo los usamos los seres humanos. Cómo hemos creado unos valores a su alrededor que permiten que no importe que muera gente si eso da beneficios a las grandes empresas.

El modelo neoliberal dicta que cada uno se las apañe como sepa y pueda, es decir, aquello de “no regales pescado, sinó enseña a pescar”. Cosa que veo bien si no se hubieran pervertido las reglas del capitalismo; en realidad este modelo neoliberal  defiende una oligarquía que concentra la mayoría del dinero que se crea en el mundo. Y puesto que a la población se le educa para obedecer y aceptar los valores asociados a la acumulación del dinero, esta acumulación les otorga poder y manejan a los gobiernos, democráticos o no, a su antojo.

Existe la idea de que una persona tiene éxito en su vida si obtiene riquezas materiales. Pero parémonos a pensar un momento, ¿qué diferencia hay realmente entre un banquero de Wall Street que muere a los 70 y una persona que vive en una montaña contemplando el cielo y muere a los 70? ¿Quién ha tenido mejor calidad de vida realmente si ambos mueren a la misma edad? Como se titulaba la excelente película de Frank Capra: “You can’t take it with you“(No te lo puedes llevar contigo).

Sociedad en red

Tengo esta idea casi subversiva de que todos los seres humanos somos iguales. De que desde que nacemos hasta que morimos todos merecemos vivir una vida digna acorde a nuestras ideas, y desarrollar al máximo nuestras capacidades. De que nadie es más importante que otro por acumular bienes materiales, y que la vida es igual de importante para todos.

Así que imaginemos por un momento…

Imaginemos que la producción de dinero dependiera de la cantidad de seres humanos que habitan en la Tierra en cada momento. Que el dinero no se repartiera desde la cúpula hacia abajo, sinó que no hubiera cúpula sinó una red al mismo nivel. Que todos tuviéramos un mínimo desde nuestro naciemiento hasta nuestra muerte.

Ese dinero necesario, lo crearíamos todos y cada uno de nosotros en función de nuestras necesidades, el lugar en el que vivamos, etc. Dejarían de haber bancos centrales. Y el dinero ya no estaría controlado por unos pocos. La economía funcionaría relamente dependiendo de todos y cada uno de nosotros, que seríamos los nodos de la red económica mundial.

Por ejemplo que, simplemente por el hecho de existir, cada ser humano dispusiera de la cantidad necesaria para no tener que preocuparse ni por guarecerse, ni por su alimentación, y ni por algunas de sus vanidades. En este ambiente, no dejarían de haber ricos ni capitalismo, pues los más habilidosos e inteligentes seguirían creando empresas de bienes materiales, pero la pobreza dejaría de ser material, y pasaría a ser sólo intelectual. Es decir, que aplicáramos un “patrón persona” económico.

En fin, que es una propuesta…

Bien, es una idea a desarrollar más profundamente, y estoy seguro de que nada original. Por supuesto, contraria al darwinismo social y económico. Y no es meramente un sustento mínimo subvencionado por el estado, porque podrían no haber estados. No obstante, creo profundamente que las personas estamos antes que la economía, pero que la economía es esencial para el desarrollo de nuestra sociedad. Sólo que los valores asociados a ella tienen que cambiar irremediablemente para que nuestra sociedad humana no colapse. Si de verdad nos creemos seres inteligentes, seguro que antes o después encontremos el camino. Espero que no sea ya demasiado tarde.

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